Un sedán con dos tipos de rivales
El Volkswagen Vento GLI juega en dos tableros a la vez. Por tamaño y practicidad, compite con los sedanes medianos que dominan el segmento en Argentina. Por motor y prestaciones, se mide con compactos deportivos y con sedanes de marcas premium. Entender esa doble pertenencia es la clave para saber si es el auto que buscás.
Qué ofrece el GLI
| Dato | Vento GLI |
|---|---|
| Motor | 2.0 TSI turbo, 4 cilindros |
| Cilindrada | 1.984 cm³ |
| Potencia | 230 CV (unos 228 hp) |
| Torque | 350 Nm |
| Caja | DSG de doble embrague |
| 0 a 100 km/h | 6,7 s |
| Velocidad máxima | 240 km/h |
| Suspensión trasera | Independiente multibrazo |
| Consumo mixto | 8 l/100 km |
Además del motor, se diferencia del resto de la gama Vento por la suspensión trasera multibrazo, en lugar del eje de torsión de las versiones 1.4 TSI, tapizado de cuero y Alcantara, asientos calefaccionados, techo corredizo, acceso sin llave y ópticas LED. La versión basada en el Jetta de séptima generación llegó a Argentina en mayo de 2019.
Contra los sedanes medianos tradicionales
El segmento de sedanes medianos en Argentina lo integran modelos como el Toyota Corolla, el Chevrolet Cruze, el Honda Civic, el Nissan Sentra y el Peugeot 408, entre otros. Frente a ellos, el GLI tiene una ventaja evidente: en sus versiones sedán habituales, ninguno se acerca a este nivel de prestaciones.
Donde gana el GLI:
- Motor y respuesta. Con 350 Nm, la diferencia se siente en cada sobrepaso.
- Puesta a punto. La suspensión multibrazo y la dirección más directa lo hacen notablemente más ágil.
- Equipamiento de confort. Viene completo de serie.
Donde pierde:
- Costo de uso. Consume más que las versiones de 1.4 a 1.8 litros de sus rivales y pide aceites y mantenimiento de motor turbo de alta potencia.
- Confort de marcha. Es más firme; en calles rotas se nota.
- Complejidad. La caja DSG pide más atención que una automática convencional o una CVT. Un Corolla o un Cruze automáticos son, en ese sentido, compras más tranquilas.
