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La versión naftera de la Fiat Toro combina el motor 1.8 E.torQ de 130 hp, de cuatro cilindros, aspirado y con inyección multipunto, con una caja automática de seis marchas con convertidor de par y tracción delantera. Es la configuración más simple de la gama: no tiene turbo, ni inyección directa, ni filtro de partículas, ni sistema de tracción integral. Eso, para un usado, es una buena noticia, porque hay menos componentes caros que puedan fallar.
Lo que no tiene es fuerza sobrada. La Toro pesa alrededor de 1.500 kg y el 1.8 trabaja exigido con la caja cargada o en ruta con cuatro personas. Esa exigencia constante es justamente lo que tenés que evaluar en la revisión.
Motor: consumo, ruidos y mantenimiento
El E.torQ es un motor conocido en la región, usado en varios modelos de Fiat y Jeep, con repuestos accesibles y mecánicos que lo conocen bien. No tiene una falla crónica grave que lo descalifique, pero sí algunos puntos para mirar:
- Consumo real: es alto para su cilindrada, sobre todo en ciudad. Si el vendedor dice que gasta poco, desconfiá; si dice que gasta mucho, es lo esperable. Lo que tenés que descartar es un consumo de aceite anormal: preguntá cada cuánto completa nivel y mirá si hay humo azulado al acelerar después de un rato en ralentí.
- Pérdidas: revisá la zona de la tapa de válvulas y el cárter con el motor caliente.
- Arranque en frío: debe ser limpio, sin tironeos ni testigo de motor encendido.
- Historial: pedí los comprobantes de service y fijate que los cambios de aceite y filtros se hayan respetado. En un motor que trabaja exigido, el mantenimiento al día es la mejor garantía.
Caja automática: la prueba que no podés saltear
La automática de seis marchas es robusta, pero castiga el descuido. En la prueba de manejo:
- Con el motor frío, poné D y R varias veces: el acople tiene que ser suave, sin golpes secos ni demoras de más de un segundo.
- Acelerá progresivo desde parado y escuchá que los cambios entren sin patinar (el motor no debe subir de vueltas sin que el auto acompañe).
- En ruta, probá la reducción al acelerar a fondo a 80 km/h: tiene que bajar una o dos marchas con decisión.
- Preguntá si alguna vez se cambió el fluido de la caja. No es un mantenimiento que todos hagan, pero en una unidad con muchos kilómetros de uso urbano o con carga suma tranquilidad.
Si la caja entra en modo de emergencia (queda clavada en una marcha) o aparece algún aviso en el tablero, frená la operación hasta que la revise un especialista.
