La familia Tiggo y el salto de Chery
Chery es una de las automotrices chinas con más trayectoria en Argentina: sus primeros modelos llegaron hace casi dos décadas, cuando la marca todavía competía casi exclusivamente por precio. La línea Tiggo de SUV fue la que cambió esa imagen, y dentro de ella el Tiggo 8 representa el escalón más alto en tamaño.
El Tiggo 8 original se presentó en China en 2018 como un SUV mediano de tres filas de asientos. Dos años después apareció el Tiggo 8 Pro, una evolución con frente rediseñado, interior completamente nuevo y una motorización más moderna. Es esa versión Pro la que llegó a nuestro mercado.
Lanzamiento en Argentina
El Tiggo 8 Pro se anunció para Argentina a fines de 2022 y se lanzó en julio de 2023, importado desde China, como tope de gama de la marca. Llegó con una propuesta clara: ofrecer el tamaño y las siete plazas de un SUV mediano, con un nivel de equipamiento que en marcas tradicionales sólo aparece en las versiones más caras.
Después tuvo una pausa comercial durante el cambio de importador de la marca en el país, y volvió a ofrecerse en 2025 manteniendo la misma base mecánica. Para quien busca uno usado, eso significa que las unidades de las dos etapas comparten motor y caja, y que la diferencia está en detalles de equipamiento y en las condiciones de garantía de cada período, que conviene confirmar con la documentación de la unidad.
Mecánica: 1.6 turbo con doble embrague
La versión que se comercializó en Argentina usa un único conjunto motriz:
- Motor 1.6 turbo de cuatro cilindros, inyección directa, 1.598 cm³.
- 186 hp a 5.500 rpm, con el par máximo disponible desde 1.750 rpm.
- Caja automática de doble embrague (DCT) de siete marchas.
- Tracción delantera.
- Suspensión independiente en ambos ejes: McPherson adelante y multibrazo atrás.
- Frenos a disco en las cuatro ruedas, ventilados adelante.
Según la ficha, acelera de 0 a 100 km/h en 8,3 segundos y alcanza 195 km/h. Son números muy buenos para un SUV de este tamaño y peso, y en la práctica se traducen en sobrepasos ágiles incluso con el auto cargado. El consumo urbano, en cambio, es elevado: la ficha marca 11,1 litros cada 100 km en ciudad y 6,3 en ruta, una diferencia que confirma que es un auto que rinde mejor en viajes que en el tránsito.
