La fama ayuda, pero no reemplaza la revisión
La Hilux de octava generación, fabricada en Zárate desde fines de 2015, es una de las camionetas más confiables del mercado. Justamente por eso muchas se usaron al límite: campo, minería, obras, flotas y viajes largos por ripio. Dos Hilux del mismo año y kilometraje parecido pueden estar en condiciones muy distintas.
Esta guía se centra en las versiones con el 2.8 turbodiésel 1GD-FTV. En las primeras unidades, como una SRX manual de 2016, la ficha marca 177 hp a 3.400 rpm, 420 Nm desde 1.400 rpm, caja manual de 6 marchas y tracción 4x4 part-time.
Motor: lo que hay que mirar
Filtro de partículas y regeneración
Los motores 2.8 de esta familia tuvieron, en varios mercados, problemas documentados con el filtro de partículas (DPF): el sistema no completaba la regeneración, sobre todo en camionetas con uso urbano de trayectos cortos, y aparecían humo blanco, olor fuerte y testigos encendidos. Toyota respondió con cambios de software y hardware y, en algunos mercados, con un botón para forzar la regeneración.
Si la Hilux que estás mirando tiene filtro de partículas, preguntá:
- Si alguna vez se encendió el testigo del filtro o del motor.
- Si tuvo intervenciones en el sistema de escape o en el filtro.
- Qué uso tuvo: una camioneta que vivió en la ciudad haciendo trayectos cortos tiene más riesgo que una de ruta.
Desconfiá de las unidades con el filtro anulado o "vaciado": además de ser una modificación irregular, puede traerte problemas en una verificación o con la electrónica.
Admisión, filtro de aire y sensor de flujo
Otro problema conocido de esta familia en otros mercados fue el ingreso de polvo por un mal sellado de la caja del filtro de aire, que terminaba ensuciando el sensor de flujo de aire y afectaba el rendimiento. Abrí la caja del filtro: si hay tierra del lado limpio, es una señal de alerta, sobre todo en camionetas de campo.
Inyección y turbo
- Arranque en frío: tiene que ser limpio, sin humo excesivo ni marcha irregular.
- Humo negro abundante al acelerar puede indicar problemas de inyección o modificaciones de la electrónica.
- Preguntá si la camioneta tiene reprogramación de motor ("chip"). Es habitual en este modelo y, aunque no siempre es un problema, suma exigencia al motor, al embrague y a la caja.
- Escuchá el turbo: silbidos fuertes o falta de empuje merecen una revisión.
Transmisión y tracción
- Embrague. En las manuales, una camioneta que remolcó o trabajó cargada desgasta el embrague más rápido. Probala en subida y fijate dónde engancha el pedal.
