Una gama corta, pero con decisiones importantes
El Honda Fit nunca tuvo en la Argentina una oferta de motores amplia. Siempre fueron naftas de baja cilindrada, cuatro cilindros, 16 válvulas y tecnología i-VTEC, pensados más para la suavidad y la economía que para la fuerza. Aun así, entre la segunda generación (vendida desde fines de 2008 hasta mediados de la década pasada) y la tercera (lanzada en el país en 2017) hay combinaciones de motor y caja bastante distintas entre sí.
Segunda generación: 1.4 o 1.5
La segunda generación ordenaba su gama en función del motor:
- LX y LXL: motor 1.4 i-VTEC (en rigor, de unos 1.340 cm³).
- EX y EXL: motor 1.5 i-VTEC de 1.497 cm³.
El 1.4
Es el motor de entrada. Cumple en ciudad, sobre todo con caja manual, pero se queda corto con el auto cargado o en ruta, donde hay que bajar marchas seguido para sostener el ritmo. Para un uso mayormente urbano y con presupuesto ajustado, es una opción razonable.
El 1.5
Es el que mejor le sienta al auto. Según la ficha técnica de la EXL automática, entrega 145 Nm de torque a 4.800 rpm, con inyección multipunto, y declara una velocidad máxima de 185 km/h. Como todo i-VTEC de esta familia, rinde mejor cuando se lo estira: abajo es tranquilo y arriba de las 4.000 rpm se despierta.
La diferencia con el 1.4 se nota sobre todo en ruta y en sobrepasos. Si vas a viajar seguido o a cargar el auto con familia y equipaje, el 1.5 es la elección más lógica.
Las cajas de la segunda generación
Ambos motores se ofrecían con dos cajas, las dos de cinco marchas:
| Caja | Ventajas | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Manual 5 marchas | Simple, barata de mantener, mejor aprovechamiento del motor | Embrague como desgaste normal |
| Automática 5 marchas | Convertidor de par, tradicional y robusta | Consumo algo mayor en ciudad |
La automática de esta generación es de convertidor de par, no CVT. Es un detalle importante: es una caja convencional, conocida por los talleres y sin las particularidades de mantenimiento de una variador continuo. En su momento, tener cinco marchas en una automática del segmento era un diferencial frente a rivales que ofrecían cuatro.
En consumo, la ficha de la EXL automática homologa 9,2 l/100 km en ciudad, 8,2 en ruta y 8,7 mixto (norma brasileña INMETRO), cifras muy parecidas a las de la EX manual. La diferencia entre cajas en consumo real es chica y depende mucho del uso.
