Un nombre sagrado en un auto distinto
Cuando Ford presentó el Mustang Mach-E a fines de 2019, la decisión de usar el nombre Mustang en un SUV eléctrico generó debate entre los fanáticos. Durante más de cincuenta años, Mustang había sido sinónimo de coupé con motor V8 y tracción trasera.
Ford tenía sus razones: quería que su primer eléctrico de producción masiva tuviera una identidad fuerte y emocional, no la de un auto "verde" genérico. Por eso el Mach-E tomó rasgos de diseño del Mustang, como las ópticas traseras de tres barras verticales y el capó largo, y los aplicó sobre una carrocería de SUV crossover.
Una plataforma pensada para eléctricos
El Mach-E se desarrolló sobre una plataforma específica para vehículos eléctricos, con la batería ubicada en el piso, entre los ejes. Eso le da un centro de gravedad bajo y deja espacio libre adelante: donde estaría el motor, hay un baúl delantero adicional.
Las ventas comenzaron en Estados Unidos con el modelo 2021. Desde el inicio se ofreció con tracción trasera o integral, y con distintas capacidades de batería.
La versión GT
La tope de gama es la GT, con dos motores eléctricos, uno por eje. Según la ficha técnica de la GT Performance eAWD 2023:
- 487 hp de potencia combinada.
- 860 Nm de torque.
- Tracción integral eAWD.
- Batería de iones de litio Extended Range.
- Autonomía declarada de 541 km.
- Carga en corriente alterna hasta 11 kW y carga rápida en corriente continua hasta 150 kW.
- Transmisión directa, de una sola marcha.
- Frenos a disco en las cuatro ruedas, con pinzas Brembo adelante.
Con esos números, la GT tiene aceleraciones de auto deportivo pese a su peso, que es elevado por la batería. Es el ejemplo más claro de lo que Ford quiso hacer: un SUV familiar con prestaciones de Mustang.
La llegada a la Argentina
En la Argentina, Ford ofreció el Mach-E como parte de su ofensiva de modelos importados y electrificados, posicionándolo en la versión GT, la más potente de la gama. Es un auto de nicho, en un mercado donde los eléctricos todavía son minoría, pero que sirvió como vidriera tecnológica de la marca.
Autonomía y carga en el uso real
La cifra de 541 km es la declarada en la ficha. En el uso real, la autonomía depende de varios factores:
- Velocidad: en autopista a ritmo sostenido, el consumo sube y la autonomía baja de forma notoria.
- Temperatura: el frío reduce la eficiencia de la batería y el uso de calefacción consume energía.
