El Polo es uno de esos modelos que casi nadie discute. Nació en 1975 como una versión económica del Audi 50 y, con el correr de las décadas, se convirtió en el hatchback chico más importante de Volkswagen en Europa y en buena parte de Sudamérica. Entender sus generaciones ayuda a leer qué hay detrás de cada unidad usada que aparece en el mercado.
Los orígenes: Polo I y II, cuando era un auto de verdad chico
La primera generación se presentó en 1975 sobre la base del Audi 50, con carrocerías hatchback de tres puertas y un sedán de dos puertas llamado Derby. Los motores iban de 0,8 a 1,3 litros, con potencias que arrancaban en 34 CV. Se fabricaron más de 1,1 millones de unidades.
La segunda llegó en 1981 con un diseño completamente nuevo y apenas 3,66 metros de largo. En 1987 apareció el Polo Coupé GT40 con un motor de 85 kW (115 CV), el primer guiño deportivo de peso. Esta etapa cerró con más de 2,7 millones de unidades producidas.
Polo III y IV: la modernización y la llegada de los cuatro faros
La tercera generación, de 1994, trajo chasis y motores nuevos, y por primera vez una carrocería de cinco puertas. También dejó un ícono raro: el Polo Harlequin de 1995, con paneles de cuatro colores distintos. Se produjeron 3,5 millones.
La cuarta, lanzada en 2001, se reconoce al toque por los cuatro faros principales y por unos 15 cm más de largo. Fue la generación que popularizó las versiones turbo en el Polo GTI. Volkswagen reportó 4,1 millones de unidades.
Polo V: el salto de calidad que lo puso en otra liga
En 2009 llegó la quinta generación, ya cerca de los cuatro metros de largo y con una línea mucho más limpia y madura. Introdujo motores más eficientes y versiones ecológicas como el BlueMotion, que homologaba 3,3 litros de diésel cada 100 km. Fue la más exitosa de todas: 6,3 millones de unidades.
Para Argentina, ese Polo V convivió durante años con el Gol como opción de entrada, y dejó una reputación de terminación y andar por encima del promedio del segmento.
Polo VI: la generación que cambió la plataforma
La sexta generación se presentó a nivel mundial el 16 de junio de 2017 y desembarcó en Argentina en enero de 2018. El cambio de fondo fue estructural: pasó a la plataforma MQB-A0, la misma familia modular que usan otros modelos del grupo. Eso le permitió crecer en dimensiones y en contenido tecnológico, con un planteo más cercano a un auto del segmento de arriba que a un chico de entrada.
En el mercado local se ofreció con el conocido 1.6 MSI naftero de 110 CV y 155 Nm (la ficha de la versión de referencia consigna 152 Nm), asociado a caja manual de cinco marchas o automática Tiptronic de seis. La gama de lanzamiento se organizó en tres niveles —Trendline, Comfortline y Highline— con seis combinaciones de equipamiento y caja.
